Disfruta de los beneficios del sol evitando el fotoenvejecimiento de la piel

Cada verano con la llegada de las primeras olas de calor, nos bombardean con protectores solares y todo tipo de bronceadores de la piel. No obstante, el daño producido por la exposición a la radiación solar es acumulativo e irreversible, de ahí la importancia de proteger nuestra piel todo el año y no únicamente los días de playa o las estaciones más soleadas, ya que hasta en los días nublados estamos expuestos a sus efectos dañinos.

Existen dos tipos de envejecimiento de la piel, el intrínseco (biológico o cronológico) y el extrínseco:

En cambio, el envejecimiento extrínseco es debido a factores externos como el ambiente (radiación solar excesiva, contaminación), estilo de vida (tabaco, alcohol, falta de sueño o estrés) y la medicación, y por tanto se pueden prevenir. Conocer los riesgos y los factores que juegan un papel relevante en el envejecimiento de la piel nos permite anticiparnos y diseñar estrategias de prevención que nos permitan envejecer de forma saludable.

Que es el estres

La piel es el órgano más grande del cuerpo y el único directa y constantemente expuesto al exterior y a factores que lo pueden dañar. La sobreexposición al sol es la principal causa de envejecimiento prematuro, conocido como fotoenvejecimiento. La radiación UV es la responsable principal causando daño a nivel del ADN celular. Como consecuencia, la piel se arruga, se vuelve más frágil y pueden aparecer problemas de pigmentación de forma prematura.

Hasta el 90% de los síntomas del envejecimiento prematuro de la piel están causados por la exposición a la radiación UV. Más importante aún, los expertos estiman que el 80% del daño solar en la piel se produce antes de los 18 años de edad. Los efectos dañinos de la radiación solar se acumulan con el tiempo y, por tanto, el riesgo de melanoma. De ahí la importancia de evitar la sobreexposición y extremar la protección sobre todo en la infancia y hasta la adolescencia.

No todas las pieles reaccionan al sol de la misma forma, depende del fototipo. El fototipo representa la capacidad de adaptación al sol que tiene cada persona y podemos determinar el nuestro con un test de evaluación del fototipo cutáneo. Cuanto más bajo es el fototipo, menos se contrarrestan los efectos de la radiación solar en la piel, ya que la melanina (pigmento de la piel) la protege de la radiación solar. Por tanto, las pieles más oscuras envejecen en general mejor que las claras, y los fototipos más bajos (pieles claras) tienen más riesgo de cáncer de piel.

Pero no debemos temer al sol sino disfrutar de sus beneficios de forma saludable. El sol nos aporta beneficios a nivel psicológico y en concreto la radiación solar UVB, tiene un papel importante en la síntesis de vitamina D. La vitamina D, popularmente conocida como “la vitamina de sol”, se obtiene de los alimentos y principalmente, de la exposición solar. Es una vitamina esencial y necesaria para el metabolismo del calcio y el funcionamiento de los músculos y sistema inmunológico.

Los cristales y los protectores solares filtran la radiación UVB, impidiendo la síntesis de vitamina D. No debemos exponernos en exceso a la radiación solar, pero una exposición limitada es recomendable para favorecer la síntesis de vitamina D. De forma general, de 15 a 20 minutos de sol sin fotoprotección es suficiente (evitando la zona facial, cuello y escote ya que son las zonas más expuestas al sol), aunque lo ideal sería personalizar las recomendaciones en función de nuestros niveles de vitamina D, fototipo, estación del año, la hora del día, latitud, edad y factores genéticos.

Con el objetivo de ajustar la protección solar a cada momento, la OMS recomienda consultar el IUV local (índice ultravioleta). El IUV es una medida de la intensidad de la radiación UV solar en la superficie terrestre. El índice se representa con un valor superior a cero, y cuanto más elevado, mayor es la probabilidad de daño solar. A partir de un valor de IUV de 3 deben iniciarse las medidas de fotoprotección y cuando es mayor de 7 deben extremarse. Los jóvenes y los fototipos I y II siempre deben extremar las medidas de protección solar.

Con esta información, podemos conocer la mejor hora para exponernos y el mejor método para protegernos del sol. El fotoprotector tópico ideal es aquel que nos protege de todas las radiaciones existentes (UVB, UVA, IR y visible), y al mismo tiempo repara nuestra piel de sus efectos dañinos.

No debemos olvidar la importancia de acompañar la indispensable fotoprotección tópica con protección física (permanecer en la sombra, gafas de sol, sombrero, ropa oscura y con protección UV) e incluso podemos complementar con protección oral (nutricosméticos). Estos complementos orales contienen sobre todo antioxidantes, entre ellos destaca por sus propiedades antioxidantes el Polypodium leucotomos. El Polypodium leucotomos, es un helecho originario de Centroamérica que en el proceso de adaptación de la vida acuática a la terrestre desarrolló sus propios mecanismos de defensa a la radiación solar. Se le confieren propiedades inmunoprotectoras, antioxidantes, de reparación del ADN y de prevención del fotoenvejecimiento de la piel.

Referencias:

  1. Amrein, K., Scherkl, M., Hoffmann, M. et al. Vitamin D deficiency 2.0: an update on the current status worldwide. Eur J Clin Nutr 74, 1498–1513 (2020).
  2. Radiation: Ultraviolet (UV) radiation and skin cancer. https://www.who.int/news-room/questions-and-answers/item/radiation-ultraviolet-(uv)-radiation-and-skin-cancer
  3. Ramos-e-Silva M, Celem LR, Ramos-e-Silva S, Fucci-da-Costa AP. Anti-aging cosmetics: facts and controversies. Clin Dermatol. 2013 Nov-Dec;31(6):750-8. doi: 10.1016/j.clindermatol.2013.05.013. PMID: 24160281.
  4. Neena Philips, Joan Smith, Thomas Keller, Salvador Gonzalez. Predominant effects of Polypodium leucotomos on membrane integrity, lipid peroxidation, and expression of elastin and matrixmetalloproteinase-1 in ultraviolet radiation exposed fibroblasts, and keratinocytes. Journal of Dermatological Science. Volume 32, Issue 1. 2003. ISSN 0923-1811

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